Foro Río de la Plata



Foro Regional en defensa del Río de la Plata, la salud y el medio ambiente.

En gobierno nacional considera necesario “revisar” la Ley de Bosques

Estos días recordamos los 10 años de la Ley de Bosques. Sin dudas fue un momento particular de la batalla ambiental, pues más de 1 millón y medio de argentinos, organizaciones y agrupaciones nos hicimos escuchar y después de sortear una oposición tenaz del oficialismo de turno logramos que el Congreso sancionara la Ley. Fue un hito para el medio ambiente en Argentina. Por primera vez, una ley defendía un ecosistema y fijaba un mínimo de protección que debía ser respetado en todo nuestro territorio. Pero la vida nos pegó con un palo en la cabeza para recordarnos que una ley en un país como el nuestro es apenas un instrumento para la pelea. Los desmontes no pararon y las provincias defendieron con uñas y dientes sus negociados con los pules sojeros.

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Según la ONU, después de la sanción de la Ley de Protección de Bosques en 2007,  en 7 años, entre 2007 y 2014, se perdieron alrededor de 5 millones de hectáreas, una provincia de Jujuy entera. El 90% de la deforestación se produjo en las provincias del norte. Justamente en el ecosistema del Gran Chaco, en los primeros ocho meses de 2016, en Salta, Santiago del Estero, Formosa y Chaco, se desmontaron 60.188 hectáreas para desarrollos agropecuarios.

El año pasado desaparecieron 136.470 ha de bosques, una superficie que equivale a seis veces la Capital, según datos del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación surgidos del monitoreo de las 16 provincias que abarcan las cuatro regionales forestales más amenazadas, que son el parque chaqueño y en menor medida yungas, selva paranaense y espinal.

Por otro lado María Gabriela Ensinck, escribía en El Cronista -en marzo de este año- que el 18% de la superficie mundial sembrada con soja está en la Argentina. “El verde cultivo pasó de ocupar 5 millones de hectáreas en los ’90, a 18 millones dos décadas después. Con su avance, se perdieron 7 millones de hectáreas de bosques nativos y más de 1 millón de pastizales naturales”, sostuvo.

En la región tuvimos que redoblar los esfuerzos para defender la Reserva Natural de Bernal – Villa Domínico ante el avance de la multinacional Techint, que pretende construir un barrio para pocos. Apenas unos años después la vorágine del negocio avanzó en la costa de Hudson, partido de Berazategui, y para permitir un negocio inmobiliario de Caputo y Achaval (con el aval del Gobierno Municipal y el Ministerio de Planeamiento de la Nación –léase Julio De Vido- voltearon cientos de arboles del Bosque Ribereño, pusieron en amenaza de extinción los humedales costeros debido a la construcción de un murallón de 12 metros y de un camino de tres metros de alto, a lo largo de casi 1 km. Paralelo a la costa.

En ambos casos la Justicia dio lugar a sendos recursos de amparos presentados por el movimiento social, pero a pesar de ello en Bernal siguen tapando los humedales al igual que en Hudson donde la permanencia del murallón y el camino impide el normal vinculo entre el bosque, el humedal y el río, por lo que el daño terminal se sigue produciendo igual.

Simultáneamente, en estos días se está desmontando  en la finca salteña Cuchuy, en algunos lugares de Córdoba.  Alertamos sobre movimientos en Punto Indio que estarían mostrando la intención de realizar una ruta y abrir camino al negocio inmobiliario.

Como corolario de esta realidad, la prensa anunció hace unos días que el “ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Sergio Bergman, confirmó en la Conferencia Internacional de Cambio Climático (COP23), en Bonn, Alemania, que el Gobierno considera necesario “revisar” la Ley de Bosques y la Ley de Glaciares”. “Los proyectos de leyes de ordenamiento territorial requieren revisión porque son grandes ideas irreales que no tienen mecanismos de implementación, fiscalización y de ejecución eficientes para su fin. Terminan siendo una épica legislativa que se hizo el lobby para que se proclame, y después no tienen ninguna trazabilidad sobre cómo esa ley tiene un impacto real en el cambio de la matriz, del recurso natural y el territorio que queremos preservar”, declaró.

Hoy, en resguardo de la salud, hay que sumar a las luchas que enfrentan a un gobierno antipopular las demandas ambientales.

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