No a los Negociados Inmobiliarios. No cambiemos Verde por Verde$

 

 VENITE AL FESTIVAL!!!!!! 

Este sábado 8 de Junio a las 12 hs en Costanera Sur (frente a monumento a Lola Mora – Entrada de Reserva Ecológica) hacemos un Festival en Defensa de la Costa Pública, los humedales y espacios verdes en la Costanera Sur. Nos autoconvocamos para denunciar los negociados inmobiliarios sobre el patrimonio público, natural e histórico, que pretende cambiar Verde por Verde$$.

           Nuestra región metropolitana ha crecido de manera desigual y excluyente marcada por la asociación de intereses empresarios y los poderes políticos locales, que privilegian los negociados de corto plazo por sobre un plan de ordenamiento urbano que responda a las necesidades de las mayorías populares a una vida digna. Las ciudades costeras desarrolladas sobre el Delta hasta La Plata se construyeron ganando terrenos al Río de la Plata, y sobre el curso de arroyos que las surcaban, los cuales en la actualidad han sido en gran parte entubados total o parcialmente, secados y utilizados para la expansión inmobiliaria.

             El saqueo del patrimonio público, las tierras y espacios verdes configuran una ciudad cerrada para pocos; los mayores negociados son para barrios privados, torres, shoppings y casinos, que destruyen la trama urbana que identifica a nuestros barrios, sobrecarga la demanda de servicios públicos ya colapsados y tienen un alto impacto ambiental negativo. La privatización de las costas y espacios públicos, destruyen los humedales, perjudicando además con los rellenos a las poblaciones vecinas preexistentes que sufren inundaciones cada vez más severas, contaminación, pérdida de espacios verdes públicos, pérdida de modos de vida y subsistencia, desarraigo.

             Este modelo es socialmente excluyente, ambientalmente insostenible y apropiador de costas, bienes y espacios públicos, privando de sus beneficios al conjunto de la población.

             A diario se suceden desmontes y apropiación indebida de predios públicos en función de negociados inmobiliarios. Lo observamos desde Green Village en Hudson o el proyecto de construcción del camino costero en la ribera de Berazategui, con el negocio inmobiliario de Techint denominado Nueva Costa del Plata en Avellaneda, (con una medida de no innovar que suspende las obras hasta la resolución del pleito), pasando por los intentos de IRSA de replicar un Puerto Madero II en la Costanera Sur,  por la explosión inmobiliaria de torres y la construcción del vial costero  en Vicente López, el otorgamiento de predios públicos a colegios y clubes privados en la costa de San Isidro,el proyecto Venice en Tigre, (que pretende crear una Venecia en el antiguo predio de los Astilleros Astarsa, centro de detención ilegal donde se registran numerosos desaparecidos durante la última dictadura militar),   hasta Escobar y Pilar, entre otros distritos del norte de la región metropolitana, plagados de emprendimientos inmobiliarios como Nordelta, el Complejo Villa Nueva, Ciudad del Lago, Colony Park, etc., todo para construir barrios exclusivos a costa del patrimonio público y que además, en muchos casos, están destruyendo los humedales existentes y privatizando las riberas.

             Pese a la existencia de diversos Comités de Cuencas que debieran intervenir en un planeamiento urbano ambiental integral que gestione del ordenamiento territorial, regulación de valles de inundación, las obras hídricas, etc. predomina un planeamiento urbanístico direccionado por el eufemismo del “mercado” esto es por grandes grupos económicos que, aliados con los poderes públicos, obtienen rentas extraordinarias aprovechándose de las obras públicas.

             A cinco meses de haber Declarado Reserva Natural a la Laguna de Rocha, la legislatura provincial a 20 días de las inundaciones que afectaron gravemente la ciudad de La Plata votó la desafectación de 64 has de dicha Reserva para cedérselas a los clubes de Boca Juniors y Racing.

             Esta falta de planificación estratégica, destrucción de humedales y construcción indiscriminada sobre ríos, cuencas y arroyos expulsó a los pobres en los bordes de zonas inundables y terminó en tragedia criminal en las recientes inundaciones que afectaron la región y que tuvo en la ciudad de La Plata y Capital Federal sus consecuencias más trágicas, donde todavía no se ha reconocido la cantidad demuertes ocurridas a causa de la inundación.

             Las inundaciones afectaron a toda la región metropolitana, a numerosos barrios populares (en La Matanza, San Martín, San Isidro, San Fernando, Tigre, Vicente López, entre otros) que no tuvieron “prensa” para que se conociera su situación. En numerosos distritos, las autoridades municipales se negaron a reconocer las consecuencias que generaron las inundaciones, privando así a miles de bonaerenses del acceso a alguna reparación.

             Hacen falta obras hídricas, pero a la vez si éstas no preservan y potencian el rol de humedales y si no se interviene en una regulación y control sistemático del mercado inmobiliario, la recurrencia de estas catástrofes no podrán ser atribuidas a fenómenos atmosféricos, sino a la trama de interesesde las corporaciones y el poder político, cuyos negociados conspiran para que se puedan vetar emprendimientos nefastos para la vida de nuestro pueblo y definir otro modelo de ciudad abierta e inclusiva socialmente.

             En todos los distritos ribereños vecinos agrupados en Foros y Asambleas Barriales vienen reclamando por la defensa de las costas y patrimonio público, enfrentando en numerosas ocasiones represión de parte de las autoridades locales, en connivencia con las provinciales.

             Por estas razones nos autoconvocamos para reclamar a los órganos del Estado Nacional, Provincial y Distrital que pongan en consideración los planes de manejo, que venimos presentando y promoviendo  para proteger los humedales, las costas públicas, los bienes culturales, históricos y naturales, para que nuestra región se transforme en una ciudad abierta, socialmente inclusiva, basada en la participación de la comunidad en  el planeamiento urbano.

             Nos movilizamos para exigir a las autoridades que:

  •  Se declare la emergencia socio ambiental que frene todo desmonte y destrucción de los humedales.
  • Se conformen comités de emergencia que involucren a todas las áreas estatales y organizaciones sociales ante la eventualidad de reiterarse  inundaciones, para tener previstos planes de contingencia para atender a la población afectada.
  • Se aplique la ley vigente de Bosques para que desde Zárate-Campana hasta la Bahía de Samborombón sea declarada reserva natural protegida y se la coloque dentro de la Categoría I (rojo), es decir sectores de muy alto valor de conservación que no deben transformarse. 
  • Prohibir los emprendimientos inmobiliarios (edificios torres, countries, clubes de campo, barrios privados y barrios náuticos cerrados exclusivos y excluyentes, construcciones que afectan las barrancas) sobre las costas ribereñas. Impedir la concesión y/o privatización de tierras públicas de la ribera para emprendimientos privados. Impedir volcar rellenos de construcción en la costa.
  • Prohibir la instalación de parques industriales en zonas urbanizadas. Exigir que las industrias tengan plantas de tratamiento de efluentes industriales para que no contaminen los cursos de agua superficial y subterránea. Resulta imperioso regular y controlar la sobreexplotación de los acuíferos por parques industriales que sin ninguna previsión están generando conos de depresión y el consecuente deterioro de la fuente de provisión de agua subterránea.Prohibición de emprendimientos como el puerto regasificador de Escobar, que debe ser trasladado a alta mar o a la costa marítima, en zona despoblada, y que los procesos de regasificación  que se seleccionen respeten el equilibrio ambiental, las leyes nacionales, internacionales y normas de seguridad específicas de GNL.
  • Protección de los humedales existentes y recreación de los mismos limitando las consecuencias de una urbanización descontrolada que puedan afectar aún más el eco sistema existente. La degradación y, por ende, desaparición de los humedales constituyen un daño ambiental irreparable que deber ser evitado. Consideramos que deben restaurarse y rehabilitarse como una prioridad.
  • Monitoreo del agua superficial y subterránea a nivel municipal con los municipios ribereños de Argentina y Uruguay. Estudios químicos, bacteriológicos, que permitan disponer de información para detección, alerta, intervención y remediación de sustancias contaminantes
  • Protección del eco sistema de flora y la fauna del área. Detección de especies en peligro, amenazadas y vulnerables.
  • Revisión y modificación de los Códigos de Ordenamiento Urbano (COU), para determinar entre otros aspectos los siguientes temas: Diagnóstico de las zonas inundables y su actualización e inclusión en los COU como zonas de riesgo y planeamiento prioritario de obras; Apertura de arroyos entubados, instalación de plantas de tratamiento de agua y lagos de regulación; Planificación de espacios verdes para facilitar la absorción de los suelos; Prohibir la alteración de la topografía y de las cuencas inundables; Definir una Valuación Ambiental Estratégica (VAE), que permita evaluar todos los planes y programas que afecten el medio ambiente, desde el inicio de los proyectos hasta su ejecución asegurando, además de la realización de evaluaciones de impacto ambiental (EIA) de cada obra, el acceso a la información para la sociedad, la necesaria coordinación, control, corrección y/o anulación según la gravedad de los casos, de todos los efectos negativos que puedan afectar la vida de nuestro pueblo y el ambiente.
  • Sancionar una Ley de Protección de Humedales, que disponga una gestión adecuada a que cumplan su funcionalidad y determine la prohibición de: cambiar el curso de las aguas, modificar su hidrología y crear nuevos espejos de agua. En caso de ser necesarios para asegurar vías navegables, los refulados por dragado de ríos y arroyos se realizarán sólo con los correspondientes Estudios de Impacto Ambiental (EIA) y la aprobación de los mismos mediante Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) dictadas por la autoridad de aplicación.
  • Asegurar el libre acceso al río y a la ribera como espacio verde público de esparcimiento y recreación. En tanto se siga ocupando el escaso espacio público que queda (invadiéndolo con autopistas, edificios, emprendimientos comerciales y barrios privados), del mismo modo, tendremos el derecho a tomar las calles, rutas y avenidas para abrir caminos en defensa de los bienes públicos y del derecho a lograr una vida digna para todos y todas.

                                                                                                                                                            Espacio InterCuencas RRR

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