Aún estamos a tiempo de salvar los bosques nativos en la costa de Hudson

IMG_7732Sabemos que los tiempos judiciales no siempre se corresponden con los tiempos sociales y mucho menos con los tiempos que marca la naturaleza, pero estos son inexorables.

Aún estamos a la espera de que confluyan en una determinación única la decisión de la Justicia y los estudios del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), y se suspenda definitivamente el camino y murallón costero que se está realizando en la costa de Hudson y que produjeron alteraciones muy significativas al ecosistema ribereño y se remedie el desastre.

El Municipio sostiene su proyecto

Fiel a su decisión de ir con el negocio hasta el final, el municipio apeló la decisión del Juzgado Contencioso Administrativo nº 1, del Departamento Judicial de La Plata que con fecha 15 de diciembre de 2015 hizo lugar a la medida cautelar presentada por el Foro y “dispuso la suspensión de las obras vinculadas con el Camino Costero de Calle 63 a Puerto Trinidad”. Mientras tanto los emprendimientos inmobiliarios que están en plena ejecución en la región siguen su curso, incluso aquello que están invadiendo la zona de humedales, quizás confiado en que la sentencia no quede firme.IMG_5450

En su apelación el municipio presentó un Estudio de Impacto Ambiental (que había obviado en su momento) y el texto de la ordenanza municipal 3010/97 a través de la cual el Concejo Deliberante desafecta de la “zona de Reserva” a los predios que constituyen Puerto Trinidad. Nada dice del resto de la región hoy afectada.

Las informaciones de los inspectores de la OPDS no dejan lugar a dudas

Es necesario recordar algunas de las consideraciones realizadas por los profesionales de la Dirección Provincial de Recursos Naturales, en el trabajo que lleva como fecha el 15 de octubre de 2015 donde dicen que “debe remarcarse que numerosos sectores ya afectados por la obra, han sido incluidos dentro de la categoría I (roja) en el marco del proceso de ordenamiento (se refieren al ordenamiento territorial provincial). Dicha categoría no permite la realización de desmontes”.

Más adelante agregan “Por otra parte, debe remarcarse que la conservación de la selva marginal o bosque ribereño requiere como pauta general que los diferentes ambientes, bajos, pajonales y bosques sean considerados ecosistémicamente como unidades funcionales, donde cada elemento del paisaje está interrelacionado con lo demás y condicionados principalmente por los regímenes hidrológicos locales. Alteraciones de alto impacto como las del caso en cuestión en los diferentes ambientes, condicionan la persistencia de los ambientes de bosques nativos en la zona de influencia de la obra”. Estas alteraciones han sido admitidas en el Estudio de Impacto Ambiental donde se afirma que ‘los aspectos asociados a la modificación del paisaje, la afectación del hábitat y la cubierta vegetal ya removidas para el desarrollo de las obras, no corresponden a impactos potenciales sino a un daño directo al ecosistema’,

Luego de explicar lo que dice la ley nacional 26.331, que define a los bosques nativos, los profesionales actuantes de la Dirección Provincial de Recursos Naturales dejan claramente explicitado que el camino costero y el murallón “ponen en situación de riesgo a los bosques nativos de toda la zona en el Partido de Berazategui y municipios vecinos, precisamente porque estos bosques ribereños requieren, para su supervivencia y reproducción, de la presencia de pulsos periódicos de inundaciones que funcionen como dispersores de semillas de las especies nativas”.

El Arq. Gabriel Torres, la Ing. Ftal; Alejandra Bautto y el Tec. Ftal. Juan I Serwatowski,  firmantes de informe, rebaten los pobres argumentos del municipio y explican que afirmar que con estas obras se recuperan 400 hectáreas que se inundaban, “corresponde a un visión arcaica y absoleta ya que las citadas hectáreas corresponden a ambientes de humedales que dependen de los pulsos de inundación periódicos en la zona, asociados al bosque nativo y de los que requiere el bosque para continuar existiendo”.

Para finalizar estas consideraciones dicen “este Departamento opina que la única manera de recomponer el daño ya realizado y recuperar los bosques nativos del sector consiste en reformular de manera integral el proyecto de construcción de la avenida Costanera, eliminando el muro de hormigón y las zonas pavimentadas y buscando soluciones y tipologías constructivas (…) que garanticen los pulsos periódicos de inundación, la presencia de humedales y la recuperación natural del bosque nativo”.

Reclamamos que se ejecute las medidas informadas y les pedimos a los vecinos de Berazategui, que están saliendo de una difícil situación sanitaria -debido a problemas con el agua-, que eleven su voz de reclamo.

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