En el año internacional de los bosques nativos, la tala está a la orden del día…

Mientras los micros publicitarios de la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación se escucha en cientos de radios AM y FM de todo el país, donde se habla de la importancia de los bosques nativos, en al menos tres provincias y hasta en el propio terruño de Juan José Mussi, los desmontes se continúan realizando, en una clara violación de la Ley de Bosques, sancionada en 2007.

Efectivamente, integrantes del Foro Regional en Defensa del Río de la Plata, la Salud y el Medio Ambiente confirmaron in situ que dentro de las instalaciones del exclusivo countries “Greenville”, ubicado en Hudson,  se está realizando un colosal movimiento de tierras,  que incluye tierra arrasada con topadoras hasta derribos selectivos. Allí, en los pagos del secretario de medio ambiente de la nación, se derriban y amontonan cientos de árboles centenarios, tal como se puede ver en las imágenes que acompañan esta nota.

Lo peor de todo es ver la proyección del emprendimiento a través de los planos, donde una vez ejecutado en su totalidad se aprecia el aniquilamiento de un 75 a un 90 por ciento de los bosque nativos y centenarios que se encuentran hoy día en las 130 hectáreas en manos de Greenville.

Algunas de las especies arbóreas que fueron arrasadas son: Acacias, Ceibos, Cedros, Ombúes, Eucaliptos, distintas variedades de Palmeras y Pinos, además de Abedules y Cipreses, por citar algunos.

Quienes también salieron a denunciar públicamente deforestación de especies nativas es Greenpeace, a través de su revista y su sitio web, donde dan cuenta que los gobiernos de Santiago del Estero, Chaco y Córdoba han autorizado desmontes “selectivos” para la aplicación de ganadería intensiva, en zonas de bosques nativos centenarios, calificados en la Categoría II (Zona de color amarillo) del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos de esas provincias. Y es ese color, el amarillo, el que indica que “no pueden permitirse los desmonte y solo pueden ser utilizados para actividades que no pongan en riesgo el bosque”.

Muy cerca de Berazategui, otro desmonte se produce a la vista de todos, o de casi todos: en Avellaneda, en las tierras de la Ceamse linderas al Río de la Plata, inmensas topadoras arrasaron con alrededor de 6,5 hectáreas de bosques nativos, cuando aún la provincia de Buenos Aires ni siquiera concluyó con el Ordenamiento Territorial de Bosques, ni mucho menos clasificarlos según su vulnerabilidad. Por tanto, el aniquilamiento de casi 7 hectáreas de bosques en la Ceamse de Avellaneda es ilegal.

Según datos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación entre 1998-2006 la superficie deforestada alcanzó las 2.295.567 hectáreas, lo que equivale a 280.000 hectáreas por año, o sea una hectárea cada dos minutos.

Mientras tanto, el spot propagandístico que encargó Mussi repite a contrapelo de la realidad, como una broma de mal gusto, que “… el bosque nativo es parte de la cultura de nuestros pueblos, valorarlos fortalece nuestra identidad; Año internacional de los bosques. Somos ambiente, nuestra vida depende de su cuidado”.

Superficie deforestada por provincias



Fuente: Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (Marzo 2008)

 

 

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