Lo que no se puede dejar de saber sobre el electromagnetismo

Frente a las constantes campañas de desinformación que viven los ciudadanos de Berazategui, relacionadas con la instalación de la Subestación eléctrica Rigolleau, ubicada en 145 y 21, es necesario realizar algunas consideraciones.

En primer término, una aclaración necesaria: la electropolución o contaminación electromagnética es un fenómeno global, relativamente nuevo, donde el despliegue de tecnologías y fuentes de energías exponen en forma permanente a las personas a nuevas y distintas fuentes de energía que generan campos electromagnéticos. Este fenómeno de la electropolución aparece en lo que se llama la “era de la industria y de la información”.

Por tanto, estamos ante un contaminante relativamente nuevo, donde se estudia un fenómeno (el electromagnetismo) mientras este mismo se desarrolla.

Por otra parte, existen zonas densamente pobladas donde conviven a la vez, varias fuentes de emisión de ondas electromagnéticas, como torres de alta y media tensión, trasformadores eléctricos, antenas de telefonía celular, los teléfonos móviles e inalámbricos y hasta el sistema de Wi-Fi. Y en el medio de esa telaraña invisible de distintos campos electromagnéticos, las personas…

Las consecuencias y riesgos por exposición permanente a campos electromagnéticos están ampliamente documentados por la literatura científica independiente, que relaciona a la electropolución con daños en los sistemas inmunológico, neurológico y neurovegetativo. Y en los casos más graves, las personas desarrollan tumores o leucemia.

Las radiaciones electromagnéticas también ha desencadenado la aparición de una nueva enfermedad, que hasta ahora no existían: la electrosensibilidad o hipersensibilidad electromagnética, reconocida como enfermedad en otros países europeos. 

Y lo que hasta ayer era aparentemente inocuo para la salud, como las señales de internet inalámbrico o Wi-fi, hoy puede resultar contraproducente, tal como lo manifestó la comunidad científica a través de una infinidad de pronunciamientos, llamamientos, resoluciones e informes de acceso público. (1)

Los científicos y catedráticos se reúnen en distintos lugares del mundo en conferencias, llamamientos, declaraciones o resoluciones donde dan a conocer las últimas novedades sobre exposición a campos eléctricos y magnéticos.  Y aunque el Ente Nacional de Regulador Eléctrica (Enre), la Municipalidad de Berazategui y la empresa Edesur digan lo contrario, desde hace más de una década, la comunidad científica internacional viene alertando sobre los efectos nocivos de los campos electromagnéticos sobre la salud de las personas, principalmente niños, abuelos y embarazadas.

La exposición permanente a tecnologías como la telefonía celular o internet inalámbrico parece perturbar los procesos biológicos que son fundamentales para las plantas, los animales, el crecimiento y la salud.

Por eso, la bibliografía científica que habla de los perjuicios a la salud de la exposición permanente a campos electromagnéticos es reciente y no siempre debidamente difundida y conocida.

Ya en el año 2001 la Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), ha clasificado a los campos magnéticos de baja frecuencia (los producidos por líneas de alta tensión, estaciones transformadoras) como “posible cancerígeno en humanos (grupo 2B)”, especialmente la leucemia infantil. (2)

Diez años después, el mismo organismo clasificó a los campos magnéticos producidos por las antenas de telefonía, los teléfonos celulares e inalámbricos, los sistemas Wi-Fi y WLAN y los radares, “posible cancerígeno en humanos”. (3)

En términos generales, la comunidad científica llega a la conclusión que la exposición permanente tiene efectos biológicos adversos sobre la salud. Incluso se están demostrando incidencia en la salud en niveles muy por debajo de los estándares de exposición en vigencia.

Existen variados estudios científicos in vitro, realizados sobre comunidades de ratas, expuestas a campos electromagnéticos, durante un tiempo prolongado, con resultados poco alentadores: un 50 por ciento de los roedores expuestos a campos electromagnéticos en forma permanente, presentaron un desarrollo de cáncer de mamas. (4)

Pero el estudio más específico en Argentina lo realizó el biólogo cordobés Raúl Montenegro, quién en 2002 realizó un relevamiento alrededor de la Subestación eléctrica Sobral, ubicada en Ezpeleta, donde conviven una usina que distribuirá 132 mil voltios, además de cableados de alta tensión, media tensión y transformadores eléctricos. (5)

Allí, alrededor de Sobral, Montenegro midió los distintos valores de campos electromagnéticos en las viviendas, en la calle y las veredas, a la vez que relevó los problemas de salud de los entrevistados.

Las conclusiones de ese estudio es que las normativas vigentes en Argentina sobre exposición a campos electromagnéticos “no protege la salud de las personas, sino los intereses de las compañías eléctricas”. (5)

Montenegro, interpreta los resultados obtenidos en el relevamiento realizado en Ezpeleta, considerando que “una exposición crónica a valores iguales o superiores a 0,3 o 0,4 µT (µT: micro Tesla, unidad de medida de campos magnéticos) puede aumentar 1,7 a 2 veces el riesgo de que contraigan leucemia”. (5)

Actualmente, alrededor de la Subestación Sobral existen 135 vecinos fallecidos y 122 enfermos de distintos tipos de cáncer. La Subestación Rigolleau, ubicada en la esquina de 145 y 21, en Berazategui, tendrá la misma capacidad que Sobral.

Pese a las evidencias sobre los efectos nocivos de la electropolución sobre la salud, las autoridades nacionales continúan ninguneando el reclamo de la gente, por el traslado inmediato de las subestaciones montadas en zonas densamente pobladas.

Otro de los casos ignorado por los entes gubernamentales es lo ocurrido en Wilde, alrededor de una subestación ubicada a cuatro cuadras de la estación homónima. Allí, entre cableados subterráneos y aéreos de media y alta tensión y transformadores existe enfermedad y muerte por electropolución: 90 fallecidos y 35 enfermos de distintos tipos de cáncer. (6)

La Comisión de Radiaciones No Ionizantes del Consejo Profesional de Ingeniería en Telecomunicaciones, Electrónica y Computación (Copitec) es un organismo autorizado para opinar sobre los campos electromagnéticos y la salud: “En baja frecuencia –líneas de alta tensión, transformadores- está comprobado que la sobreexposición provoca cáncer; en alta frecuencia –equipos de comunicación de radares y telefonía, microondas, entre otros- se sabe sobre los efectos térmicos, sin embargo hay indicios de otros efectos denominados biológicos”. (7)

Volviendo al plano internacional, el Departamento de Protección del Ambiente Humano de la Organización Mundial de la Salud publicó en 2005 un material sobre “Campos magnéticos y salud pública”, donde en la separata “Conclusiones de las investigaciones científicas” sobre campos magnéticos reconoce que “El conocimiento científico acerca de los efectos en la salud de los campos electromagnéticos es considerable y está basado en un gran número de estudios epidemiológicos en animales e in vitro. Muchos resultados, que van desde defectos reproductivos a enfermedades cardiovasculares y neuro-degenerativas, han sido examinados, pero la más consistente de las evidencias a la fecha es la concerniente a la leucemia en niños”. (8)

El científico ingles Denis L. Henshaw resumió los efectos sobre la salud de distintos valores de exposición permanente a campos magnéticos: cuando los campos son de 1,6 µT, abortos tempranos; para 1,2 µT depresión de la acción anti oncogénica de la melatonina en células cancerosas; para 0,4 µT leucemia infantil y en adultos y para 0,2 ut reducción de los valores de melatonina nocturna (9)

Las nuevas tecnologías han avanzado vertiginosamente en los últimos 10 años y el nivel de riesgo al que estamos expuestos en la actualidad no es comparable al que había cuando se dictó la actual legislación. Por ello, los estándares permitidos para los campos magnéticos en el país, según una resolución del Ministerio de Economía de la Nación, se estableció en 25 µT, mientras la comunidad científica prende una luz de alerta para los campos magnéticos iguales o superiores a 0,3 µT, ya que afectan a la salud pública. La obsoleta resolución, aplicada en todo el país, es 83 veces superior a lo que los científicos consideran peligroso para la salud. (10)

Las recomendaciones de la comunidad científica apuntan a que los países actualicen y revean los estándares vigentes a las exposiciones a campos electromagnéticos, siempre con niveles máximos de exposición a las radiaciones magnéticas de baja frecuencia de entre 0,1 a 0,3 µT y de 0.1 µW/cm2 (micro vatios por centímetros cuadrados) para las radiaciones magnéticas de radio frecuencias.

 

Anexo bibliográfico

(1) Detalle de pronunciamientos y declaraciones de académicos y científicos del mundo donde se alerta de los problemas sanitarios derivados de la exposición permanente a campos electromagnéticos. Los mismos se pueden buscar en la web para su consulta.

  1. Resolución de Viena, Austria (1998)
  2. Declaración de Salzburgo, Austria (2000)
  3. Declaración de Alcalá, España (2002)
  4. Llamamiento Médico de Friburgo, Suiza (2002)
  5. Resolución de Catania, Italia (2002)
  6. Llamamiento de Helsinki, Finlandia (2005)
  7. Resolución de Benevento, Italia (2006)
  8. Resolución de Londres, Inglaterra (2007)
  9. Informe Bioinitiative, Estados Unidos (2007)
  10. Consejo del Panel Internacional en Campos Electromagnético de la Eurozona (2008)
  11. Resolución de Venecia, Italia (2008)
  12. Resolución de Benevento, Italia (2008)
  13. Llamamiento Holandés (2009)
  14. Resolución de Porto Alegre, Brasil (2009)
  15. Declaración de París, Francia (2009)
  16. Convención Internacional de Würzburg, Alemania (2010)
  17. Resolución de Copenhague, Dinamarca (2010)
  18. Declaración de Seletun, Noruega (2011)

 

(2) Resolución de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (Iarc) (2.001)

(3) Resolución de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (Iarc) que depende de Organización Mundial de la Salud (OMS). (2.011)

(4) “Tumor promotion in e breast cancer model by exposure to a weak alternating magnetic field” (Promoción tumoral en un modelo de cáncer por exposición a campos magnéticos). Estudio realizado por el científico alemán Wolfgang Löscher, publicado en “Cancer Lett”, volumen 71, N°1-3, pag 75 a 81. EE.UU. (1.993)

(5) “Informe sobre la medición de campos magnéticos en zonas con tendidos eléctricos y una subestación transformadora de Edesur. El caso Ezpeleta” (2.002), por Raúl Montenegro, biólogo especializado en Biología Evolutiva. Montenegro estudia el comportamiento de los organismos expuestos a campos electromagnéticos permanentes.

(6) Relevamiento realizado por vecinos que viven en las inmediaciones de la Subestación Wilde, agrupados en la organización no gubernamental llamada “Edesur Mata”.

(7) “No me tires mala onda” por la periodista Patricia Edgar, publicada en la Revista Viva (2.007)

(8) “Estableciendo un diálogo sobre los campos electromagnéticos”, Departamento de Protección del Ambiente Humano de la Organización Mundial de la Salud. (2.005)

(9) “Why we need prudent avoidance to elevated levels of magnetic fields associated whith the electricity supply”. Estudio realizado por Denis L. Henshaw, Gran Bretaña, (2.002). En internet consultar a www.phy.bris.ac.uk/research/track.

(10) Resolución N° 77 de 1.998 del Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos de la República Argentina para definir los campos magnéticos en 25 micro Teslas.

Foro Regional en Defensa del Río de la Plata, la Salud y el Medio Ambiente

www.fororiodelaplata.com.ar info@riodelaplata.com.ar


 

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