Avanzan aceleradamente sobre la Reserva de Biosfera Parque Pereyra

Pareciera que Vialidad Nacional, lógicamente con el aval del Gobierno nacional, tiene la intención de avanzar con las obras del cuarto tramo de la Autopista Presidente Perón, volviendo al trazado original. Es decir pasar por el corazón del Parque, generando la perdida de una enorme variedad de especies vegetales, produciendo la desaparición de centenares de pájaros que habitan en el lugar y desalojando a una veintena de quinteros que trabajan esas tierras desde la creación de Parque, durante el segundo gobierno del General Perón. 

Es necesario recordar que el Parque constituye una reserva de Biosfera de más de 10 mil hectáreas protegidas, en las que se purifican el aire y el agua que consumimos alrededor de 15 millones de personas que habitamos el conurbano bonaerense. 

A su vez, no hay que olvidar que el Parque Pereyra ya se encuentra atravesado de norte a sur por la autopista Buenos Aires – La Plata y por la ruta Nº 2. La construcción de otra autopista implica un terraplén de 3 m de alto, un espacio de ocupación de alrededor de 150 m y crearía un triangulo que se convertiría en un nuevo contenedor de las aguas, dejando a las zonas aledañas expuestas a futuras inundaciones. 

Por otro lado, las tierras periféricas del Parque están destinadas a las producciones frutihortícola familiar, tierras que se verían seriamente afectadas o habría familias directamente expulsadas de las mismas. Y esto no es una suposición, ya que Vialidad empezó a mandar las notificaciones de desalojos –6 son las ya conocidas-.

Tampoco debemos olvidar que en el extremo sureste se encuentra la Selva Marginal de Hudson, la más austral del mundo, de características amazónicas, a la que ya se la puso en peligro con el trasnochado intento, en el año 2000, de vender 2000 hectáreas -que están en poder del CEAMSE- para construir un barrio privado. Es decir que además de las superficies perdidas o degradadas (en su momento por la Marina, entre otros) o cedidas a organismos como la policía de la provincia, los intentos de avanzar sobre este pulmón verde son constantes. Ahora la obra es otra, pero el motivo siempre es el mismo: negocios

La reciente derogación de la medida cautelar dictada por la Suprema Corte de (in)Justicia, le permite a Vialidad empezar con el tramo cuarto, aunque paradójicamente aún no comenzaron las obras en los otros tres tramos. 

La construcción de la Autopista Presidente Perón se relaciona directamente con la reactivación del Puerto de La Plata, y si bien la obra que busca vincular este puerto con el de Zarate puede ser de importancia económica no tiene porque tener el trazado que caprichosamente mantienen las autoridades, la única explicación es abaratar costos y hacer más rentable el negocio del transporte. Es el negocio de algunas empresas privadas en detrimento de los espacios públicos que benefician a la mayoría de la población. Además de que todos sabemos que donde hay autopistas florecen los negocios inmobiliarios. Ecuación redonda, para generar negocios. Hay otras alternativas y ya las hemos hecho saber. 

Las organizaciones sociales, ambientales y vecinales hace años que venimos defendiendo el Parque Pereyra. Ahora también lo estamos haciendo. 

En asambleas semanales vamos resolviendo acciones que hagan conocer la realidad para que la sociedad, las autoridades y la Justicia escuchen nuestros reclamos, como lo hemos hecho el lunes 25 de noviembre con el achique de la ruta 2, no con el objetivo de molestar a quienes volvían de disfrutar un fin de semana largo, sino buscando que se sepa la verdad y nos acompañen en nuestro reclamo. 

Allí, los 200 vecinos que participaron, acompañados de organizaciones sociales de El Pato, Berazategui, Villa Elisa, Florencio Varela y La Plata, pudieron cumplir su objetivo a pesar de la presencia intimidatorio de la infantería y grupos especiales de la policía bonaerense. 

Los automovilistas, que perdieron algunos minutos con la espera, lo supieron entender y recibieron la propaganda horrorizándose con la información que se les acercaba. Es que hoy más que nunca tiene validez la consigna de los años 70 de que solo el pueblo puede salvar al pueblo. 

Defender estas tierras del avance del negocio inmobiliarios y de los intereses de algunos grupos económicos concentrados es una tarea de todos, así como es una responsabilidad salvar a la reserva de biosfera para las futuras generaciones. 

El llamado es a sumarse. La participación hace la diferencia

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