La ribera de Hudson sigue siendo noticia

Imagen que muestra las calles cedidas.
A mediados de septiembre, denunciamos la privatización, previo desmonte, de la zona conocida como la Lagunita de Hudson; días después, cómo casi se destruye a través de una poda inapropiada los árboles de la calle 63, de acceso a la ribera.
Octubre llegó con la noticia de la creación del Club Náutico Hudson, pero sin mayores especificaciones sobre las actividades que llevarán a cabo o si pretenden realizar construcciones en la zona. Tampoco dieron a conocer ningún estudio de impacto ambiental, algo necesario ya que el Club Náutico se instalaría en zona de Reserva Ambiental Municipal.
Por último, con un tratamiento exprés y sobre tablas, el Honorable Concejo Deliberante autorizó, a través de la ordenanza 6909/26, la venta por parte del Municipio de Berazategui de 21.800 m2 de parte de las calles 178 y 184, al irrisorio precio total de $176.400.000 y en cuatro cuotas, a la firma Desarrollos Vivir S.A en su carácter de fiduciaria del Fideicomiso Hudson Lagoon.
Esto último sería sólo una decisión cuestionable si no fuera que la construcción del barrio privado Hudson Lagoon empezó hace más de diez años. Lo que esta venta “a destiempo” significa es que los desarrolladores construyeron sobre tierras públicas y que el municipio los habilitó sin siquiera cumplir con este requisito legal.
Como es usual, tampoco consultaron a los vecinos de Berazategui no solo este “regalo”, sino cual es la opinión que la población tiene sobre la construcción de otro complejo de viviendas en zona de reserva, incumpliendo de esta manera con lo que establece el Acuerdo de Escazú. Ni hablar que haya estudio de impacto ambiental alguno, aunque distintos grupos ambientales de la zona alertan hace más de una década sobre el daño ambiental consecuencia de la construcción de este tipo de barrios privados, como el complejo Pueblos del Plata y Puerto Nizuc.
Esta práctica del Municipio es habitual: ya había vendido parte de la calle Lisandro de la Torre para posibilitar la construcción del Barrio Aires de Hudson, quienes de esta manera cerraron uno de los accesos al Parque Pereyra. Claro que tampoco hubo ningún tipo de consulta popular.
La pregunta que queda en el aire es a dónde se destina el dinero recaudado con estas operaciones inmobiliarias al borde de la legalidad. Los vecinos y vecinas de Berazategui pierden tierras públicas en lugares fundamentales para el desarrollo de la biodiversidad ribereña en aras de vaya uno a saber qué objetivos (además de beneficiar el negocio inmobiliario).
Esto también es enajenar el patrimonio público.
Foro en Defensa del Río de la Plata, la Salud y el Medio Ambiente.
15/10/2026



