Salvar los bosques, para salvar la vida

Argentina se encuentra en emergencia forestal. En 2014 el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) advirtió que aquí ocurre el 4,3% de la deforestación global y que en la última década fue “la principal fuente de emisiones de carbono del norte argentino”.

Los sectores Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Otros Usos de la Tierra representan el 37% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) del país.

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ubicó a Argentina entre los diez países que más desmontaron entre 1990 y 2015: se perdieron 7,6 millones de hectáreas, a razón de 300.000 hectáreas al año.

Según datos oficiales, entre 1998 y 2018 en Argentina se deforestaron 5,8 millones de hectáreas.

Cabe señalar que cerca del 80% de los desmontes se concentran en cuatro provincias del norte: Santiago del Estero, Salta, Formosa y Chaco.

Las principales causas de la pérdida de bosques nativos son el avance de la frontera agropecuaria (para ganadería y soja transgénica) y los incendios forestales.

La pérdida de bosques nativos durante 2020 en el norte de Argentina fue de 114.716 hectáreas (Santiago del Estero 32.776 hectáreas, Jujuy 30.071 hectáreas, Salta 20.962 hectáreas, Formosa 17.779 hectáreas, y Chaco 13.128 hectáreas).

Las emisiones por deforestación en las provincias de Santiago del Estero, Salta, Formosa y Chaco durante 2020 fueron de 20.922.835,07 Tn CO2 equivalente. Este valor es comparable con la emisión producida por 4.480.264 vehículos en circulación durante un año.

Cabe advertir que, a pesar de las restricciones impuestas por la pandemia de Covid-19, durante 2020 la deforestación en esas cuatro provincias fue levemente superior al año anterior.

Resulta evidente que las multas no son suficientes y  en muchos casos es clara la complicidad de funcionarios.

Estamos ante una emergencia sanitaria, climática y de biodiversidad. Más deforestación significa más cambio climático, más inundaciones, más desalojos de comunidades campesinas e indígenas, más desaparición de especies en peligro de extinción y más enfermedades. (*)

Además de los motivos de deforestación  que se mencionan en el informe, en nuestra región se le suma el desarrollo de los emprendimientos inmobiliarios. Negociados que avanzan particularmente sobre la ribera del Río de la Plata,  zonas de humedales y de bosques existentes afectando a espacios de reservas naturales, como son el Parque Pereyra Iraola y los bosques de Ezeiza entre otros.

(*) Datos del Informe Anual de Deforestación en el norte de Argentina de Greenpeace.
Febrero 2021

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