Ley de humedales YA

Costa de Hudson. Valle de inundación

El Gobierno Nacional está dejando caer el proyecto de ley de humedales que tiene media sanción del Senado y si no se trata en Diputados, antes del mes de Diciembre, perderá estado parlamentario.

A pesar de las promesas de la jefa del bloque del Frente para la Victoria, Juliana Di Tullio, no hay precisiones acerca de si están dispuestos a acelerar los tiempos tanto como se necesita.

Desde el punto de vista parlamentario no se puede esperar la nueva e incierta composición del Congreso de la Nación, ni los tiempos que requiere un nuevo tratamiento en ambas Cámaras.

Nos urge dar respuestas a dos situaciones de enorme importancia, por una lado detener la especulación inmobiliaria que se ha lanzado a construir decenas de barrios cerrados en los valles de inundación y humedales de los principales ríos, y por el otro, detener las consecuencias socio-ambientales que ocasionan las inundaciones,  principalmente entre los sectores más desprotegidos de la sociedad.

El flagelo de las inundaciones genera un sinfín de problemas pero el principal es la angustiante situación social en los lugares afectados. Hace poco más de un año fue La Plata, Berisso y Ensenada. Ahora, todo el norte de Buenos Aires y el sur de Santa Fe. Pero tampoco escapó a la situación muchas barriadas del gran Buenos Aires.

Que crezca la discusión ahora, quizás aún nos de tiempo suficiente para cambiar las imperfecciones del proyecto que tiene la media sanción del Senado y que Diputados lo convierta en Ley. A medida que pasen los días y la política entre más activamente en el proceso de elecciones, la situación se hará más compleja.

Nos queda un solo camino que es lograr una importante movilización social, para recordarles el impacto que generan las inundaciones, y obligarlos a tratar el proyecto de ley en danza.

Apoyándonos en el pequeño núcleo de diputados dispuestos a sacar la ley utilicemos todos los caminos de presión posible. Pero no dejemos pasar la oportunidad. Los humedales y valles de inundación necesitan ser protegidos AHORA, si no queremos sufrir nuevos desastres.

A partir del 1° de agosto, con la reforma al Código Civil, hemos perdido el camino de ribera. Ahora los propietarios tienen el derecho de admisión en este sector de los terrenos y tendrán la facultad de hacer uso exclusivo de un camino que antes era público. Es una perdida peligrosamente importante para toda la población.

El enemigo es grande, es una batalla contra el sistema político-económico, es una batalla contra quienes solo buscan acrecentar su voracidad capitalista. Pero somos muchos los que buscamos el buen vivir, los que sabemos que hay que proteger a la pachamama de aquellos que buscan enriquecerse con el patrimonio de nuestros padres y de nuestros hijos: nuestra tierra.

 

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