Se cumplió la Vigilia, ahora sigue la Resistencia

En Berazategui, el miércoles 2 de mayo se inició con la vigilia convocada por los Vecinos Autoconvocados por la Vida que llevan más de 8 años de lucha, junto a un grupo de organizaciones sociales y política, para evitar la instalación de la llamada subestación Rigolleau.

Promediando la tarde del 1º de mayo, nos fuimos concentrando para recordar que el 2 de mayo de 2011 la policía bonaerense había reprimido salvajemente a un  grupo de vecinos que defendían la vida con su presencia pacífica en las veredas de la calle 21, entre 144 y 145.

Algunos recordaban con qué salvajismo entró la Infantería en la madrugada de aquel 2 de mayo, mientras se pasaba revista a cada uno de los 16 vecinos que tuvieron que ser atendidos en el Hospital Evita Pueblo. Los más memoriosos remarcaban como “misteriosamente” desaparecieron las hojas del libro de guardia del Hospital donde figuraban los atendidos o como la Fiscalía no hizo absolutamente nada para actuar ante la denuncia de los que resultaron golpeados por la policía. Por su puesto no faltó la  comparación de esta represión (quizás la más salvaje por la forma) con las anteriores y posteriores.

Hubo tiempo para una rápida recorrida por diversidad situaciones: pedidos de entrevistas en todos los niveles gubernamentales –nunca concedidas-; actitud cómplice del ENRE  con EDESUR; la traición descarada del ex Intendente Mussi; la judicialización de la protesta por parte de quienes tendrían que defendernos; la presencia de los Diputados Nacionales y Provinciales que nos acompañan en la movida, al igual que la Comisión por los Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires o los científicos que nos nutren de las últimas informaciones. En fin, hubo tiempo para muchas cosas, pero fundamentalmente hubo tiempo para comprobar que no estamos solos.

Mientras tanto, otros preparaban algún alimento para pasar la noche, una noche que quizás no pareció tan fría, seguramente por la calentura del recuerdo que guardamos cada uno del más de un centenar de personas que participamos de la vigilia. Estado de animo que subió de temperatura cuando una oficial de la policía reclamó “respeto”. Los que golpean, amedrentan y persiguen ¿pidiendo respeto?, sino fuera lamentable podía haber sido un buen chiste de “humor negro”.

Alrededor de las 22 hs., y con la bandera de las Madres de la Luz por la Vida al frente, se marchó hasta el vallado ubicado en 145 y 21. No está demás recordar que el barrio aún sigue vallado y militarizado con la presencia de más de 200 policías desde el 13 de febrero, día que llegaron alrededor de las 2 de la mañana, marchando como cuando los nazis entraban en las ciudades europeas durante la segunda guerra mundial. Cualquier semejanza no es pura casualidad.

Frente a la bandera, que colgaba de la valla, se prendieron decenas de velas que simbolizaban la otra parte de la consigna con la que se convocó el encuentro: la resistencia. La firme convicción de que no bajaremos los brazos y seguiremos luchando pacíficamente para evitar que la subestación Rigolleau entre en funcionamiento. Nada místico había detrás de las velas, solo el símbolo de la vida, como también es un símbolo por la vida el pañuelo naranja que llevan con firmeza las mujeres que son quienes encabezan con hidalguía esta larga pero paciente lucha, en defensa de la salud, particularmente de nuestros niños. Cuestiones estas que fueron puntualizadas por una vecina que recordó qué hacíamos allí a esas horas, mientras varios policías –pertrechados con cascos y escudos- escuchaban detrás de la valla los cánticos a los que ellos se han hechos merecedores, por su participación criminal en los acontecimientos del 2 de mayo de 2011 y otros momentos.

También hubo tiempo para redactar una carta, que se le entregará en estos días a la Presidenta de la Nación, después de haber recibido su triste respuesta a varios intentos de las madres de la luz para que Cristina Kirchner las escuche y que siempre respondió derivando el pedido de audiencia a distintos ministerios, secretarias o el propio gobernador bonaerense, funcionarios que a lo largo de estos años nunca recibieron a los vecinos del barrio.

En esta carta, y después de comentarle que quizás ella “no ha leído personalmente las cartas, y han sido sus secretarios los que decidieron en forma estandarizada la respuesta”, las firmantes le recuerdan que “en todas sus respuestas dice que el reclamo por contaminación electromagnética que pone en riesgo nuestra vida debemos hacerlo antes la Secretaria de Medio Ambiente y ante el Gobierno de la Provincia de Bs As, lástima que no leyó en nuestros escritos por qué en esas dependencias NO NOS HAN RESPONDIDO, NUNCA, NADA”.

Para luego agregar “¿Y sabe qué Sra. Presidenta? No creemos que esto sea un traspapeleo administrativo, porque el secretario de medio ambiente JUAN JOSE MUSSI es el ex intendente de Berazategui y uno de los principales responsables e interesados en que se termine la obra de la subestación que amenaza con trasformar 132.000 voltios a escasos metros de nuestras casas, que llegan por redes de alta tensión que pasan por debajo de nuestras veredas, y en muchos de nuestro hogares a escasos 2 metros de la cabeza de nuestro hijos cuando duermen.

Más adelante la carta agrega: “La escuchamos el viernes en su acto cuando decía ‘Para que nunca más haya mujeres que se tengan que poner un pañuelo en la cabeza’”, y pensábamos: NOSOTRAS tampoco queremos que ninguna madre más lleve pañuelos, de ningún color y por ningún motivo que implique la muerte de sus hijos en nuestro país. Porque NUNCA MAS deben violarse los DDHH en nuestro país. Pero no es esto lo que pasa hoy Sra. Presidenta”.

“Peleamos por la vida, nada más ni menos, peleamos porque no queremos ver a nuestros hijos enfermar, porque creemos que el progreso es tal si es sobre la democracia y no sobre la vida de cientos de personas. Nosotras queremos hacer grande nuestra patria, pero para eso es necesario que respetemos el derecho básico a la vida de todos y todas, los y las argentinos y argentinas”. 

Se terminaba de redactar la carta y ya había comenzado el nuevo día, y alrededor de la una de la madrugada los participantes nos fuimos retirando a descansar con la firme convicción de que ni militarizando el barrio, ni reprimiendo a mujeres y niños, ni amedrentando con una presencia policial prepotente y descarada, como lo hicieron ayer, vamos a dejar de luchar por la salud y la vida, realidad que deberán asumir el Municipio, el ENRE, EDESUR y el Gobierno nacional.

Berazategui, 2 de mayo de 2011

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